4 jul 2015

Probando la trama suplementaria en el inkle

Después de las dos cintas de tejido plano, me he decidido a probar los diseños con trama suplementaria.

Esta vez, además quería averiguar el ancho máximo que podía urdir. Y de paso el largo mínimo.

Las perchas miden 5'5 cm. pero hay que tener en cuenta que en este tipo de tejido la urdimbre se tiene que juntar mucho. He conseguido llegar hasta 79 hilos (40 libres y 39 en los lizos) con un algodón mercerizado nº5, y la cinta ha salido con 4 cm. de ancho. Incluso podría haber apurado un poco más.

También he descubierto que a mayor anchura, más dificultad para ajustar la percha de tensión. Era difícil mantenerla perpendicular al telar, porque al estar sujeta solo de un extremo, el contrario se vencía con la fuerza de la urdimbre. Imagino que eso no pasa con los que llevan una especie de "pala" para tensar. Todo tiene sus ventajas y desventajas. Aunque también es verdad que yo tengo tendencia a tensar mucho, supongo que por mi pasado de tejedora de alfombras.

Para "dibujar" con la trama suplementaria, hay que tener dos navetas, una con la trama normal y otra con el color del diseño. Con la de color hay que saltar hilos de urdimbre. Laverne Waddington tiene un tutorial estupendo en su blog, en español, así que no me voy a meter en más detalles.

Empecé precisamente con el diseño que Laverne tiene en su explicación.

Luego me puse a crear yo los dibujitos. Al principio no escogí la cuadrícula adecuada, y había mucha diferencia del papel al tejido (foto de la izquierda). La rejilla correcta es la que se ve en la foto de la derecha, más alargada. 
(Perdón por la calidad de algunas fotos. El móvil, que siempre está más a mano que la cámara)




Me parecía que las rosas podían mejorarse, así que me lié otra vez a jugar con el lápiz...

La verdad es que ha sido muy divertido.

Mientras tejía me di cuenta de una de esas casualidades que te sacan una sonrisa. Mi telar inkle tiene unas florecillas en la base (y la naveta también) muy a juego con la rosa de mi cinta.

19 jun 2015

Cinta en telar inkle



Esta semana he recibido un nuevo juguete. Se trata de un telar de bandas, conocido también como inkle. Apenas me llegó le puse urdimbre y me lié a tejer. La cinta tiene un ancho de 2 centímetros, y el diseño lo he sacado del blog de Annie McHale, una verdadera maestra en esta técnica.

Llevaba mucho tiempo detrás de un telar de este tipo, y al final he sucumbido a la tentación. Ya había experimentado antes con esta técnica, aqui y aquí, pero he de reconocer que tejer en el inkle es una gozada. Es como cuando intentas batir claras a punto de nieve a mano. Sí, claro, poderse se puede... pero si te puedes comprar una batidora eléctrica ¿por qué sufrir?

El telar es el "Ickle Inkle Loom", fabricado en Gales por Woodland Turnery. De entre todos los que estuve considerando era el que mejor relación tamaño/precio tenía. Buscaba el más compacto porque mi piso es como la casa "Pin y Pon" y el tamaño de verdad importa -  mucho ;)

El Ickle tiene unas medidas de 38 x 19 cm., y 8 cm. de ancho, y el largo máximo de urdimbre son 1.80 metros. En este primer intento he conseguido una cinta de 1.47 metros. Apurando quizás hubiera podido conseguir llegar a 1.50, pero me doy por satisfecha. Para el uso que yo le voy a dar es un largo más que aceptable. En próximos proyectos intentaré averiguar el ancho máximo, que según el fabricante es de 5.5 centímetros, pero supongo que se refiere a urdimbre, no a tejido real.

Ya hablaré más en profundidad de él, y ya de paso de otras marcas y modelos. Algunas personas me han pedido por mail información de fabricantes (sobre todo de lizo rígido) y estoy preparando una entrada dedicada a ello.

10 jun 2015

Foulard


Ya está la pieza acabada. Después de tantos problemas para montar la urdimbre (por culpa de mis despistes), dedicar pasar el domingo tejiendo fue como una cura.

Por la mañana apenas hice unas centímetros, sentada a la mesa del comedor con permiso de uno de los gatos.


Nada más terminar de comer, y con un buen vaso de té con hielo al lado, salí a la terraza y allí me quedé toda la tarde con la naveta pasando de un lado a otro. El tener que ir con cuidado de dejar el mismo espacio entre pasada y pasada para que el tejido quedara abierto ha hecho que fuera un proceso lento, pero a la vez relajante. Toda esa tarde ocupada en la tarea mecánica de tejer sin más me ha despejado mucho.
Debido a los problemas al urdir y montar ya aventuraba yo que la tensión no sería muy uniforme. La verdad es que no ha sido tan malo como temía, pero sí que se ha notado en ciertos hilos (el azul claro de la izquierda, por ejemplo). Y a medida que iba llegando al final era más evidente.
También en los orillos, aunque luego al sacar la pieza del telar y lavar se han suavizado bastante.
Al dar las nueve de la noche ya había cortado y empezado a hacer flecos.

La pieza final, después del lavado, mide 103 cm. de largo por 57 de ancho. Se ha quedado más corto de lo previsto, pero estoy muy contenta de como ha quedado. Tan contenta que no hago más que enseñarla a todo el mundo por todos los medios posibles, ya sea en persona, por Whatsapp, y hasta por Facebook y eso que esto último lo uso poco. Solo me falta hacerle ficha en mi lista de proyectos de Ravelry, por si necesito consultar los detalles más adelante.

29 may 2015

Vuelta al telar

Seguro que todo el mundo conoce ese apartado al final de las instrucciones de cualquier pequeño electrodoméstico que resuelve preguntas como “¿por qué no funciona la batidora cuando pulso el botón?” y que da respuestas tan obvias como “compruebe que el cable está correctamente conectado a la red eléctrica”. Y tú lo lees y piensas “¿quién va a ser tan idiota de no enchufarlo?”. Bueno, pues ya sé por qué existen esos apartados.

Todo esto viene a cuento de que servidora, que aprendió a usar telares hace ya unos añitos, todavía sigue cometiendo errores monumentales. No hay que confiarse.

Después de un tiempo sin usar el telar, me entró de nuevo el gusanillo y proyecté hacerme un foulard (ya veremos qué sale, porque la mayoría de mis proyectos empiezan siendo una cosa y acaban en otra). Hice mis cálculos de ancho y largo, busqué materiales, elegí colores, y hasta ahí, perfecto.

Entonces me puse a urdir. Quería poner 4 colores en la urdimbre, y para ahorrar tiempo, lista de mí, los urdí a la vez. Quien conozca un poco el telar sabe que hay que ir haciendo la famosa cruz para que no se enreden. Podría haber ido haciendo cada vuelta de color por separado, pero quise ahorrar tiempo y "crucé" los 4 colores a la vez. Ya aviso que algunas fotos las hice con el móvil y son bastante malas.

Hay un método para poder urdir con varios colores, y aún así que vayan todos separados por la cruz. Me acordé de haberlo visto por Ravelry cuando ya tenía el peine completamente enhebrado. Solo se puede entrar en el enlace anterior si se es usuario registrado, así que ya intentaré (ahora que recupero la rutina del blog) hacer o buscar un tutorial para quien esté interesado en conocerlo. 


Como se ve perfectamente, hay muchos hilos enredados.

Y también se ve perfectamente que fui lo suficientemente idiota como para empezar el ehnebrado por los orificios en lugar de por las ranuras. Nunca sabré por qué... De ahí viene el primer párrafo de esta entrada. Es un despiste tonto, absurdo... le echaré la culpa al calor. Ahora me río, pero he pasado varios días totalmente frustrada. De hecho guardé el telar y no volví a la tarea hasta varios días después.

Cuando por fin reuní el coraje suficiente, y con una buena infusión relajante a mano, anclé el telar a mi mesa, corté las vueltas en ambos extremos y, uno a uno, fui separando los hilos, procurando que no se desigualara demasiado la tensión de unos y otros. En determinados momentos tuve que parar y contar despacito hasta 100, pero conseguí acabar sin lanzarlo todo por la ventana.


Después vino la parte en que se distribuyen los hilos entre orificios y ranuras, que también se me complicó más de la cuenta al haber empezado por los orificios. 

De todas maneras, de los errores se aprende, y éste en particular me ha hecho dar con una forma más cómoda de enhebrado. Como ya daba por hecho que iba a demorarme más de lo habitual en esta parte, me puse a pensar en una forma más cómoda para mi espalda, que siempre acaba muy dolorida al tener que estar inclinada sobre la mesa. Me vino a la cabeza esta imagen del blog "Centering with fiber". Es un soporte para lizos de un telar de pedales (en concreto para el Saori). Se sacan los lizos del telar y se colocan en el soporte para poder enhebrar cómodamente sentada a una mesa. 

Como mi telar es plegable, se me ocurrió que si sujetaba el lizo con unas gomas, me haría el mismo servicio que el soporte del saori, y podría acercarlo al borde de la mesa tanto como quisiera, lo que me permitiría estar sentada y con la espalda erguida.



¡Funciona! Muchísimo más cómodo así. Por fin algo que sale como debe.

Y ya, después de tantos avatares, tengo mi kromski listo para empezar a tejer. Temo que tanto vaivén tenga sus consecuencias en la tensión de la urdimbre. Ya contaré...




15 feb 2015

WAL de llaveros en Ravelry

Estos son los llaveros que he hecho para el WAL que Laverne Waddington (Warmi) propuso en el grupo de telar de cintura que lleva en Ravelry. Los tres de la primera foto son relativamente sencillos de hacer, ya que solo se trata de "saltar" hilos de urdimbre. El de la derecha me dio unos cuantos quebraderos de cabeza.

Yo no he usado telar de cintura, porque -como creo haber comentado ya en alguna ocasión- me agobia estar atada al telar... así que están hechos en mi bastidor de madera al "estilo mapuche" (léase en tono de broma, por supuesto).


La urdimbre alterna un hilo negro y otro morado, de forma que al tejer forma ese rayado horizontal.
En estas dos primeras fotos de arriba, el dibujo se consigue soltando hilos del color que "no toca" en la pasada. En la tercera foto es una trama suplementaria la que hace el diseño (hebras marrones - horribles, lo sé; era una prueba). Esa parte la deseché y no la he usado para los llaveros, pero es una técnica bastante sencilla y creo que voy a seguir por ese camino.

Del llavero que estoy más orgullosa es del montado con este trozo:
Aunque en principio no parece difícil, me cuesta HORRORES sacar adelante esta técnica, y este trocito me ha traído loca. 

Llevo peleándome con esto desde hace años. Y el caso es que en algún momento lo tuve casi dominado, está "documentado" en mi otro blog. Empecé muy entusiamada, montando la urdimbre. Me peleé con ello y lo abandoné durante mucho tiempo, retomándolo después, justo cuando decidí comprarme el telar de lizo rígido. Y claro, nada más recibirlo, lo abandoné definitivamente, reutilizando los restos de urdimbre (antes muerta, que tirar algo a la basura) en el "juguete nuevo". 
Y me quedé con la pieza así:
Con todos sus fallos, el segundo motivo (parte superior) está bastante bien. Es una pena que abandonara en ese punto, porque ahora me veo incapaz de meterme otra vez en algo así.

3 ene 2015

Poncho para bebé




Por fin se ha podido entregar, así que ya puedo mostrarlo. La tarde de ayer fue muy emocionante, y vivida en riguroso directo a pesar de que estamos repartidos por todo el territorio nacional. Bendito whatsapp ;P

La historia resumida es que se estaba organizando en secreto una "cesta de cigüeña" para una amiga que esperaba un bebé y me preguntaron si quería participar. Y quise, claro :)

Me pilló en uno de mis momentos de "mono" de telar, así que tuve claro que mi detalle iba a estar hecho así. La primera idea fue hacer una manta pero, debido a las dimensiones de mi Kromski, no era factible. Pensando, pensando, se me ocurrió la idea del poncho. 

Vi por internet que solo era cuestión de hacer dos rectángulos y unirlos. Al final de esta entrada dejaré los enlaces. Luego busqué tallajes de 1 y 2 años, hice algunos cálculos y me puse con la urdimbre.

Quienes me seguís habitualmente sabéis que no soy nada meticulosa a la hora de proyectar. Intenté llevar notas de todo, pero las que logré apuntar las he perdido. Suerte que en Ravelry fui subiendo alguna sobre la marcha... Las fotos del proceso, además de pocas, son del móvil, así que tampoco son muy nítidas.


Utilicé dos lanas diferentes, una blanca y otra degradada algo más gruesa, por lo que además de color le da cierta textura. Hice las madejas de cada una por separado. Primero enhebré la degradada de forma aleatoria, y luego completé con las blancas. Eso hizo que al final tuviera ciertos problemas porque, como yo ato al comienzo, las degradadas que iban más separadas se tensaron a medida que el tejido avanzaba. Si a eso sumamos que no me gusta dejar mucho desecho y siempre termino muy justa aprovechando hasta el ultimísimo centímetro, ya tenemos el lío.

Finalmente me llegó para los dos rectángulos.
Ya solo había que ponerle un forro para el interior y unirlo. Como de costumbre, discutí con mi máquina de coser, y terminé haciéndolo a mano.

Estas son las instrucciones de montaje:
http://www.jessica-tromp.nl/123_free_baby_children's_ponchos_patterns.htm
http://www.jessica-tromp.nl/ponchos_capelets/poncho_11.png

Los orillos, como se aprecia en esta última foto, quedaron muy irregulares. Es lo malo de alternar dos navetas. Al coser el poncho solo eran visibles en las solapas del cuello, así que las cubrí tejiendo a ganchillo un borde a punto bajo. Como no estoy segura de que la abertura para el cuello sea correcta, he dejado sin unir una pequeña parte que luego se ata con un cordón.

Éste ha sido un proyecto en el que he puesto muchísima ilusión. Ojalá que todo el esfuerzo haya merecido la pena y la prenda le venga bien a la nena cuando llegue el momento. Cruzo los dedos:

28 dic 2014

Dos proyectos

Uno acabado y pendiente de que se entregue para poder enseñarlo por aquí:

Y otro en espera de saber cómo terminarlo...
Quise practicar algunas técnicas y terminé con una especie de tapete:
Así resulta soso y ando cavilando cómo de darle algo de vida.

Canal en YouTube

 Telaradas tiene un canal en YouTube con pequeños vídeos con consejos e ideas que llevar a cabo en telar de lizo rígido (telar maría) y de c...