29 de mayo de 2015

Vuelta al telar

Seguro que todo el mundo conoce ese apartado al final de las instrucciones de cualquier pequeño electrodoméstico que resuelve preguntas como “¿por qué no funciona la batidora cuando pulso el botón?” y que da respuestas tan obvias como “compruebe que el cable está correctamente conectado a la red eléctrica”. Y tú lo lees y piensas “¿quién va a ser tan idiota de no enchufarlo?”. Bueno, pues ya sé por qué existen esos apartados.

Todo esto viene a cuento de que servidora, que aprendió a usar telares hace ya unos añitos, todavía sigue cometiendo errores monumentales. No hay que confiarse.

Después de un tiempo sin usar el telar, me entró de nuevo el gusanillo y proyecté hacerme un foulard (ya veremos qué sale, porque la mayoría de mis proyectos empiezan siendo una cosa y acaban en otra). Hice mis cálculos de ancho y largo, busqué materiales, elegí colores, y hasta ahí, perfecto.

Entonces me puse a urdir. Quería poner 4 colores en la urdimbre, y para ahorrar tiempo, lista de mí, los urdí a la vez. Quien conozca un poco el telar sabe que hay que ir haciendo la famosa cruz para que no se enreden. Podría haber ido haciendo cada vuelta de color por separado, pero quise ahorrar tiempo y "crucé" los 4 colores a la vez. Ya aviso que algunas fotos las hice con el móvil y son bastante malas.

Hay un método para poder urdir con varios colores, y aún así que vayan todos separados por la cruz. Me acordé de haberlo visto por Ravelry cuando ya tenía el peine completamente enhebrado. Solo se puede entrar en el enlace anterior si se es usuario registrado, así que ya intentaré (ahora que recupero la rutina del blog) hacer o buscar un tutorial para quien esté interesado en conocerlo. 


Como se ve perfectamente, hay muchos hilos enredados.

Y también se ve perfectamente que fui lo suficientemente idiota como para empezar el ehnebrado por los orificios en lugar de por las ranuras. Nunca sabré por qué... De ahí viene el primer párrafo de esta entrada. Es un despiste tonto, absurdo... le echaré la culpa al calor. Ahora me río, pero he pasado varios días totalmente frustrada. De hecho guardé el telar y no volví a la tarea hasta varios días después.

Cuando por fin reuní el coraje suficiente, y con una buena infusión relajante a mano, anclé el telar a mi mesa, corté las vueltas en ambos extremos y, uno a uno, fui separando los hilos, procurando que no se desigualara demasiado la tensión de unos y otros. En determinados momentos tuve que parar y contar despacito hasta 100, pero conseguí acabar sin lanzarlo todo por la ventana.


Después vino la parte en que se distribuyen los hilos entre orificios y ranuras, que también se me complicó más de la cuenta al haber empezado por los orificios. 

De todas maneras, de los errores se aprende, y éste en particular me ha hecho dar con una forma más cómoda de enhebrado. Como ya daba por hecho que iba a demorarme más de lo habitual en esta parte, me puse a pensar en una forma más cómoda para mi espalda, que siempre acaba muy dolorida al tener que estar inclinada sobre la mesa. Me vino a la cabeza esta imagen del blog "Centering with fiber". Es un soporte para lizos de un telar de pedales (en concreto para el Saori). Se sacan los lizos del telar y se colocan en el soporte para poder enhebrar cómodamente sentada a una mesa. 

Como mi telar es plegable, se me ocurrió que si sujetaba el lizo con unas gomas, me haría el mismo servicio que el soporte del saori, y podría acercarlo al borde de la mesa tanto como quisiera, lo que me permitiría estar sentada y con la espalda erguida.



¡Funciona! Muchísimo más cómodo así. Por fin algo que sale como debe.

Y ya, después de tantos avatares, tengo mi kromski listo para empezar a tejer. Temo que tanto vaivén tenga sus consecuencias en la tensión de la urdimbre. Ya contaré...




1 comentario:

  1. Menudo maravilla Monica, te va a quedar un tejido precioso ;)
    Muxus
    http://pxyotrosasuntos.blogspot.com.es/

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