7 de diciembre de 2015

Tutorial para tejer "nido de abeja"



Esta pieza también la tejí este pasado verano. Como siempre, sin planear demasiado. Una cosa tenía clara, y era quitarme de encima una lana naranja. Es un color que no sé por qué aparece recurrentemente entre mis ovillos sin ser un color que me atraiga. ¿Será que además de compulsiva soy sonámbula? porque juro que no recuerdo para qué lo compré. Y no es la primera vez que ocurre.

Entre lo que tenía en la "despensa" escogí lo que me pareció que encajaba:

Dentro del libro "The Weaver's Idea Book" de Jane Patrick ya tenía echado el ojo al proyecto. Aunque, también como de costumbre, lo he tomado como punto de partida y he seguido a mi manera.





CÓMO TEJER "NIDO DE ABEJA"
(honeycomb weave)
Hace falta una regla plana para coger los hilos de patrón. Con el lizo abajo, se cogen con la regla 5 hilos sí y 5 no.

Estos son los pasos:
(trama blanca)
1- pasada con lizo arriba.
2- pasada con lizo abajo. Estas dos pasadas crean la línea blanca entre las franjas naranjas y amarillas.
(trama naranja)
3- pasada con lizo arriba más la regla. Hay que arrimar la regla todo lo posible al lizo rígido, hasta tocarlo, y hacer la pasada.
4- pasada con lizo abajo (se puede separar la regla para que no moleste, pero no se quita aún)
Repetir los pasos 3 y 4 dos veces más. En total son 6 pasadas con el mismo color.

Ahora sí, se saca la regla, y se cogen 5 hilos no y 5 sí. Importante: que sean justo los contrarios de la vez anterior. Y  repetir TODOS los pasos de arriba, desde el 1, cambiando el color naranja por amarillo.

Una forma de evitar tener que estar cambiando la regla y volviendo a contar hilos, con el peligro de equivocarse en cualquier momento, es dejar la regla siempre puesta (para la franja naranja, por ej.) y hacer lizos de cuerda para la otra. Es lo que yo hice, y simplifica muchísimo el trabajo. En la siguiente foto, la flecha señala la regla, y por encima de ésta, se ven los lizos de cuerda.


He encontrado este vídeo en inglés. Ahí lo hace tomando solo grupos de 3 hilos y con un solo color, pero por lo demás es igual. Un apunte: mientras está en el telar no parece que salgan las ondas, pero tras cortar y lavar se acentúan.

Usar lana de pompones ha sido divertido. 

Y por último, foto de derecho y revés del tejido. 

5 de diciembre de 2015

Bufanda otoñal


Este pasado verano me dio por hacer una cosa muy loca: tejer una bufanda. 

La cosa empezó porque entre varios amigos se nos ocurrió regalar un telar a una persona del grupo (sobre esto ya hablaré en otra entrada). Total, que entre montárselo y ponerle urdimbre, me entró el monillo y me tuve que poner a hacer algo urgentemente. La bufanda en cuestión no es ésta, es otra bastante más feúcha (aquí se pueden ver fotos) que terminé regalando a un compañero de trabajo de mi marido.

El asunto es que me gustó tanto la textura que hace unas semanas decidí repetir. 


La primera vez, trama y urdimbre eran de un solo color, pero puesto que la textura va haciendo una cuadrícula, decidí introducir una variante. La trama es toda en gris, pero en la urdimbre puse 3 hilos marrones y uno gris para que coincidiera con el salto de urdimbre que crea la línea vertical del "cuadradito". En la primera de las dos fotos siguientes se ve derecho (a la izq.) y revés (a la dcha.) del tejido; en el revés la línea vertical del salto de urdimbre queda en marrón.

A continuación, algunas fotos de su elaboración. La calidad no es buena porque durante esta parte me es más cómodo hacerlas con el móvil. Además suelo estar tan concentrada que temo tirarla al suelo de un codazo si me la dejo cerca.

 
Para agrandar, hacer click en las imágenes.

Para conseguir la textura, me ayudé de una vara (yo tengo la manía de llamarlo "vara" pero es más un listón o regla plana). El diseño se consigue cogiendo un hilo sí y otro no con el lizo en la posición inferior. O lo que es lo mismo, cogiendo solo los grises, que son los que nos interesa que hagan el salto de urdimbre. El orden de pasadas será así:
  • 1- lizo arriba
  • 2- lizo neutral y levantar vara (solo suben los grises)
  • 3- lizo arriba 
  • 4- lizo abajo 
  • 5- lizo arriba + vara (subir lizo y arrimar la vara hasta tocarlo) 
  • 6- lizo abajo
Y seguir repitiendo desde el punto 1. Para ver un patrón similar en vídeo podeis ir a youtube (lo mío son las fotos, con vídeos aún no me lanzo).

Todo fue de maravilla hasta aquí. Me quedé sin lana gris. Tengo que acostumbrarme a calcular bien la cantidad de lana que se lleva la trama. Lo hago a ojo, y claro, pasan estas cosas.Y para colmo no conseguí encontrar el color exacto, así que se nota el cambio de tonalidad. La verdad es que a quien se lo enseño me dice que solo lo nota después de señalárselo, pero a mí me salta a los ojos.


Y por fin se termina la urdimbre y viene la parte más pesada: los flecos.
Pero lo bueno de los flecos es que aprovechas la parte de urdimbre que no se puede tejer, así que no hay desperdicio ;)

Resumiendo, he quedado muy contenta. Los orillos han quedado uniformes, he conseguido que el ancho del principio y el del final sean casi idénticos, y ha quedado un tejido suave y con una bonita caída. 

29 de noviembre de 2015

De vuelta

Demasiado tiempo sin aparecer, ¿verdad?

En parte, hay motivos personales que me dificultan la tarea, pero también he de reconocer que hay una parte de "pataleta" en mi ausencia. Empecé este blog en particular por entrar en contacto con gente que compartiera mi interés por el tejido en telar, y salvo contadas excepciones, todo son mensajes que delatan que no se ha echado ni una triste mirada a ver qué hay aquí. O spam. A veces me pregunto si alguien (aparte de amigos y familia) lee blogs... Así que, entre unas cosas y otras, lo poco que he ido haciendo lo he enseñado por Facebook, donde si encuentro muchos y variados "telareadores" (anda que no he renegado yo de esa red social, qué ironía), y muy recientemente en Instagram, aunque esto es por subir las fotos más cómodamente a Ravelry desde el móvil, en realidad. 


Pero el mundillo blog sigue siendo mi favorito con muchísima diferencia, así que voy a intentar retomar la actividad por aquí. De momento dejo la foto de mi último proyecto acabado, y en la próxima entrada contaré mis aventuras y desventuras con él.




4 de julio de 2015

Probando la trama suplementaria en el inkle

Después de las dos cintas de tejido plano, me he decidido a probar los diseños con trama suplementaria.

Esta vez, además quería averiguar el ancho máximo que podía urdir. Y de paso el largo mínimo.

Las perchas miden 5'5 cm. pero hay que tener en cuenta que en este tipo de tejido la urdimbre se tiene que juntar mucho. He conseguido llegar hasta 79 hilos (40 libres y 39 en los lizos) con un algodón mercerizado nº5, y la cinta ha salido con 4 cm. de ancho. Incluso podría haber apurado un poco más.

También he descubierto que a mayor anchura, más dificultad para ajustar la percha de tensión. Era difícil mantenerla perpendicular al telar, porque al estar sujeta solo de un extremo, el contrario se vencía con la fuerza de la urdimbre. Imagino que eso no pasa con los que llevan una especie de "pala" para tensar. Todo tiene sus ventajas y desventajas. Aunque también es verdad que yo tengo tendencia a tensar mucho, supongo que por mi pasado de tejedora de alfombras.

Para "dibujar" con la trama suplementaria, hay que tener dos navetas, una con la trama normal y otra con el color del diseño. Con la de color hay que saltar hilos de urdimbre. Laverne Waddington tiene un tutorial estupendo en su blog, en español, así que no me voy a meter en más detalles.

Empecé precisamente con el diseño que Laverne tiene en su explicación.

Luego me puse a crear yo los dibujitos. Al principio no escogí la cuadrícula adecuada, y había mucha diferencia del papel al tejido (foto de la izquierda). La rejilla correcta es la que se ve en la foto de la derecha, más alargada. 
(Perdón por la calidad de algunas fotos. El móvil, que siempre está más a mano que la cámara)




Me parecía que las rosas podían mejorarse, así que me lié otra vez a jugar con el lápiz...

La verdad es que ha sido muy divertido.

Mientras tejía me di cuenta de una de esas casualidades que te sacan una sonrisa. Mi telar inkle tiene unas florecillas en la base (y la naveta también) muy a juego con la rosa de mi cinta.

19 de junio de 2015

Cinta en telar inkle



Esta semana he recibido un nuevo juguete. Se trata de un telar de bandas, conocido también como inkle. Apenas me llegó le puse urdimbre y me lié a tejer. La cinta tiene un ancho de 2 centímetros, y el diseño lo he sacado del blog de Annie McHale, una verdadera maestra en esta técnica.

Llevaba mucho tiempo detrás de un telar de este tipo, y al final he sucumbido a la tentación. Ya había experimentado antes con esta técnica, aqui y aquí, pero he de reconocer que tejer en el inkle es una gozada. Es como cuando intentas batir claras a punto de nieve a mano. Sí, claro, poderse se puede... pero si te puedes comprar una batidora eléctrica ¿por qué sufrir?

El telar es el "Ickle Inkle Loom", fabricado en Gales por Woodland Turnery. De entre todos los que estuve considerando era el que mejor relación tamaño/precio tenía. Buscaba el más compacto porque mi piso es como la casa "Pin y Pon" y el tamaño de verdad importa -  mucho ;)

El Ickle tiene unas medidas de 38 x 19 cm., y 8 cm. de ancho, y el largo máximo de urdimbre son 1.80 metros. En este primer intento he conseguido una cinta de 1.47 metros. Apurando quizás hubiera podido conseguir llegar a 1.50, pero me doy por satisfecha. Para el uso que yo le voy a dar es un largo más que aceptable. En próximos proyectos intentaré averiguar el ancho máximo, que según el fabricante es de 5.5 centímetros, pero supongo que se refiere a urdimbre, no a tejido real.

Ya hablaré más en profundidad de él, y ya de paso de otras marcas y modelos. Algunas personas me han pedido por mail información de fabricantes (sobre todo de lizo rígido) y estoy preparando una entrada dedicada a ello.

10 de junio de 2015

Foulard


Ya está la pieza acabada. Después de tantos problemas para montar la urdimbre (por culpa de mis despistes), dedicar pasar el domingo tejiendo fue como una cura.

Por la mañana apenas hice unas centímetros, sentada a la mesa del comedor con permiso de uno de los gatos.


Nada más terminar de comer, y con un buen vaso de té con hielo al lado, salí a la terraza y allí me quedé toda la tarde con la naveta pasando de un lado a otro. El tener que ir con cuidado de dejar el mismo espacio entre pasada y pasada para que el tejido quedara abierto ha hecho que fuera un proceso lento, pero a la vez relajante. Toda esa tarde ocupada en la tarea mecánica de tejer sin más me ha despejado mucho.
Debido a los problemas al urdir y montar ya aventuraba yo que la tensión no sería muy uniforme. La verdad es que no ha sido tan malo como temía, pero sí que se ha notado en ciertos hilos (el azul claro de la izquierda, por ejemplo). Y a medida que iba llegando al final era más evidente.
También en los orillos, aunque luego al sacar la pieza del telar y lavar se han suavizado bastante.
Al dar las nueve de la noche ya había cortado y empezado a hacer flecos.

La pieza final, después del lavado, mide 103 cm. de largo por 57 de ancho. Se ha quedado más corto de lo previsto, pero estoy muy contenta de como ha quedado. Tan contenta que no hago más que enseñarla a todo el mundo por todos los medios posibles, ya sea en persona, por Whatsapp, y hasta por Facebook y eso que esto último lo uso poco. Solo me falta hacerle ficha en mi lista de proyectos de Ravelry, por si necesito consultar los detalles más adelante.

29 de mayo de 2015

Vuelta al telar

Seguro que todo el mundo conoce ese apartado al final de las instrucciones de cualquier pequeño electrodoméstico que resuelve preguntas como “¿por qué no funciona la batidora cuando pulso el botón?” y que da respuestas tan obvias como “compruebe que el cable está correctamente conectado a la red eléctrica”. Y tú lo lees y piensas “¿quién va a ser tan idiota de no enchufarlo?”. Bueno, pues ya sé por qué existen esos apartados.

Todo esto viene a cuento de que servidora, que aprendió a usar telares hace ya unos añitos, todavía sigue cometiendo errores monumentales. No hay que confiarse.

Después de un tiempo sin usar el telar, me entró de nuevo el gusanillo y proyecté hacerme un foulard (ya veremos qué sale, porque la mayoría de mis proyectos empiezan siendo una cosa y acaban en otra). Hice mis cálculos de ancho y largo, busqué materiales, elegí colores, y hasta ahí, perfecto.

Entonces me puse a urdir. Quería poner 4 colores en la urdimbre, y para ahorrar tiempo, lista de mí, los urdí a la vez. Quien conozca un poco el telar sabe que hay que ir haciendo la famosa cruz para que no se enreden. Podría haber ido haciendo cada vuelta de color por separado, pero quise ahorrar tiempo y "crucé" los 4 colores a la vez. Ya aviso que algunas fotos las hice con el móvil y son bastante malas.

Hay un método para poder urdir con varios colores, y aún así que vayan todos separados por la cruz. Me acordé de haberlo visto por Ravelry cuando ya tenía el peine completamente enhebrado. Solo se puede entrar en el enlace anterior si se es usuario registrado, así que ya intentaré (ahora que recupero la rutina del blog) hacer o buscar un tutorial para quien esté interesado en conocerlo. 


Como se ve perfectamente, hay muchos hilos enredados.

Y también se ve perfectamente que fui lo suficientemente idiota como para empezar el ehnebrado por los orificios en lugar de por las ranuras. Nunca sabré por qué... De ahí viene el primer párrafo de esta entrada. Es un despiste tonto, absurdo... le echaré la culpa al calor. Ahora me río, pero he pasado varios días totalmente frustrada. De hecho guardé el telar y no volví a la tarea hasta varios días después.

Cuando por fin reuní el coraje suficiente, y con una buena infusión relajante a mano, anclé el telar a mi mesa, corté las vueltas en ambos extremos y, uno a uno, fui separando los hilos, procurando que no se desigualara demasiado la tensión de unos y otros. En determinados momentos tuve que parar y contar despacito hasta 100, pero conseguí acabar sin lanzarlo todo por la ventana.


Después vino la parte en que se distribuyen los hilos entre orificios y ranuras, que también se me complicó más de la cuenta al haber empezado por los orificios. 

De todas maneras, de los errores se aprende, y éste en particular me ha hecho dar con una forma más cómoda de enhebrado. Como ya daba por hecho que iba a demorarme más de lo habitual en esta parte, me puse a pensar en una forma más cómoda para mi espalda, que siempre acaba muy dolorida al tener que estar inclinada sobre la mesa. Me vino a la cabeza esta imagen del blog "Centering with fiber". Es un soporte para lizos de un telar de pedales (en concreto para el Saori). Se sacan los lizos del telar y se colocan en el soporte para poder enhebrar cómodamente sentada a una mesa. 

Como mi telar es plegable, se me ocurrió que si sujetaba el lizo con unas gomas, me haría el mismo servicio que el soporte del saori, y podría acercarlo al borde de la mesa tanto como quisiera, lo que me permitiría estar sentada y con la espalda erguida.



¡Funciona! Muchísimo más cómodo así. Por fin algo que sale como debe.

Y ya, después de tantos avatares, tengo mi kromski listo para empezar a tejer. Temo que tanto vaivén tenga sus consecuencias en la tensión de la urdimbre. Ya contaré...




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